
La Reserva Federal publicó las actas de la reunión del 16-17 de junio, la primera bajo el mando del nuevo presidente Kevin Warsh. El comité mantuvo la tasa de referencia en el rango de 3.5%-3.75% por voto unánime, su cuarto mantenimiento consecutivo, pero el trasfondo fue todo menos tranquilo: Warsh describió el debate interno como una "pelea en familia" sobre la dirección de las tasas.
El dato clave es la división del comité. De los 18 participantes que presentaron proyecciones, nueve anticiparon al menos una subida antes de fin de año, ocho ningún cambio y uno un recorte, un empate 9-a-9 en la orientación direccional. La mediana de la tasa proyectada para 2026 subió a 3.8% desde 3.4% en marzo, y la inflación núcleo del PCE se revisó a 3.3% desde 2.7%, un giro claramente hawkish.
Lo más llamativo desde el punto de vista comunicacional: Warsh no presentó proyección propia, convirtiéndose en el primer presidente de la Fed en abstenerse desde que el dot plot se lanzó en 2012. Además, el comunicado se recortó a unos 130 palabras, aproximadamente la mitad de lo habitual, eliminando por completo la forward guidance. Esto convierte a las actas en el único registro detallado del debate interno.
Sobre el diagnóstico económico, los participantes esperan que la inflación siga elevada en el corto plazo y luego ceda a medida que se disipen los efectos de los aranceles, los precios de la energía y las disrupciones por el cierre del Estrecho de Ormuz, con los riesgos todavía sesgados al alza. Un matiz interesante para tu audiencia: notaron que la fuerte demanda de infraestructura de IA probablemente sostendrá presión al alza sobre los precios de productos tecnológicos y electricidad, aunque Warsh personalmente sostiene que la IA será desinflacionaria vía productividad.
El cierre relevante para inversionistas: los mercados reaccionaron poco a las actas, con los futuros en negativo y los rendimientos del Tesoro al alza. Y un giro que da contexto: el reporte de empleo de junio (posterior a la reunión) mostró apenas 57,000 nóminas, el más débil en cuatro meses, lo que bajó las probabilidades de un alza en septiembre a alrededor de 50-55% desde 66%. En otras palabras: las actas suenan hawkish, pero el mercado laboral ya empezó a suavizarse después.




